QUESO PÁRAMO DE GUZMÁN
QUESO PURO DE OVEJA CHURRA
CURADO TRADICIONAL.
El queso Páramo de Guzmán es un producto artesanal de la D.O. Ribera del Duero, elaborado desde 1985 con leche cruda de oveja Churra. Su proceso de producción se realiza dos veces al año, en primavera y otoño, aprovechando los pastos ricos en aromas como tomillo, romero y salvia. Tras un mínimo de 12 meses de curación, se obtiene un queso de tono marfil y sabor persistente.
Ha sido reconocido internacionalmente, incluso, como "EL MEJOR QUESO DEL MUNDO" en Estados Unidos, tras la publicación del libro "The Telling Room" de Michael Paterniti. En 2014, un incendio devastó la quesería, pero la producción se ha reanudado, ofreciendo también maridajes con su vino Raíz de Guzmán.


El libro de Paterniti se adentra en la vida de Ambrosio y en la tradición quesera de Guzmán, un pintoresco pueblo en la provincia de Burgos, España.
La publicación del libro en 2013 generó un notable aumento en la demanda del queso Páramo de Guzmán, especialmente en Estados Unidos, donde se convirtió en un producto de alta demanda. Este fenómeno se atribuye al interés suscitado por la historia y la calidad del queso, que atrajo la atención de aficionados y expertos en gastronomía.
"The Telling Room" fue destacado en varios medios de comunicación, incluyendo una reseña en The New York Times.
AOVE PICUAL: La Reina del olivar español.
Nuestro formato en lata con AOVE Picual de Jaén permanece un mínimo de 3 meses de contacto, queso y aceite hacen sinergia para evolucionar y ofrecer las virtudes ensalzadas de ambos productos.
El AOVE Picual es el compañero perfecto para potenciar el sabor de los Quesos Páramo de Guzmán.
Es la principal variedad que se cultiva en España; Jaén es la provincia soberana en olivares y en producción de aceite de oliva picual, pues acapara más del 95% de los olivos de variedad picual y además son candidatos a Patrimonio Mundial de la Unesco.
Las notas de aroma y sabor que habitualmente se describen en las catas suelen destacar los matices herbáceos de albahaca y de tomatera fresca, incluso con toques de alcachofa, madera, higuera - que no higo - o de la propia hoja del olivo. En boca se percibe claramente esa sensación picante en la garganta, dejando a su paso por el paladar una gran intensidad de sabores.


MADURACIÓN Y AFINAMIENTO
Claramente, lo que marca la diferencia de sabor de nuestros quesos es su maduración en cueva y afinamiento. Donde terminan las raíces de la vid empieza la tierra que dará sabor a nuestros quesos. Esto se debe a que la maduración de los quesos tiene lugar en un túnel subterráneo que discurre por debajo del viñedo, a una profundidad de hasta 27 metros en su parte más elevada.
Por tanto, nuestro sabor es irrepetible.
En este túnel se encuentra la cámara de maduración, un lugar donde la superficie de la tierra está expuesta para que todos sus aromas atraviesen nuestros quesos.
Además, nuestra corteza es natural; esto se debe a que se trata de un queso sin tratamiento superficial, únicamente la corteza que genera el propio queso, producto de una fermentación natural, rica en mohos y bacterias únicos en nuestras instalaciones.