1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (1 votos, promedio: 3,00 de 5)
Cargando…

Vendimia en Ribera del Duero: cómo decidir cuándo vendimiar

Una de las claves para obtener un vino de calidad es elegir el momento adecuado para vendimiar. Ignacio Figueroa, enólogo en Bodegas Raíz de Guzmán lo explica detalladamente.

El momento exacto en el que se vendimia un viñedo depende de dos factores fundamentales: cuándo se ha producido la parada vegetativa de la planta y qué tipo de vino queremos hacer. Ignacio Figueroa, enólogo de Bodegas Raíz de Guzmán, lo analiza en profundidad.

La parada vegetativa

En todos los viñedos, de todas las variedades, llega un punto en el que se produce una parada vegetativa. “Se trata del momento en el que se para la traslocación en la planta, es decir, en el que las hojas dejan de enviar sustancias al racimo”, explica el enólogo. Ese punto se identifica gracias a la analítica.

Un viñedo se somete a un análisis continuo a través del cual los expertos corroboran que el desarrollo de la planta es correcto. Una vez se ha desarrollado la fruta, los especialistas analizan, entre otros factores, el peso y la cantidad de azúcares de las uvas. “Si la planta está activa, las hojas sintetizan continuamente sustancias a la baya, sobre todo, azúcares”. Del mismo modo, su peso se incrementa.

Si los bodegueros corroboran que el peso y los azúcares de las uvas van incrementando, significa que hay actividad foliar. En cambio, si uno de esas dos variables o ambas dejan de crecer, estamos ante una parada vegetativa: el ciclo de la planta ha llegado a su fin o hay otros factores en el entorno que impiden que la vid continúe desarrollándose (el frío o la falta de nutrientes en el suelo, por ejemplo).

Si las características del medio son favorables, la parada vegetativa simplemente se produce por el fin de ciclo de la planta. En la variedad tempranillo de la Ribera del Duero, ese momento ronda el mes de septiembre. Entonces es cuando los expertos deben estar especialmente atentos a cómo se comporta el viñedo y decidir cuándo ha llegado el momento de la vendimia.

Fruta fresca vs. fruta madura

“La teoría dice que, en la variedad tempranillo, 10 días después de la parada vegetativa, llegan entre siete y ocho días de fruta fresca”, explica Figueroa. Esto significa que la uva en este momento cede aromas a fruta roja, como frambuesa o fresa, fruta blanca, como pera, o melocotón, por ejemplo. “Fruta divertida”, añade.

“Luego, hay una fase en la que los aromas se neutralizan y la fruta se queda aromáticamente plana. Son 10 días de valle”. Tras este periodo, llegan entre siete y ocho días de fruta madura, en los que las uvas traen recuerdos a “macedonias, compotas, mermeladas, confituras… fruta más seria”.

Cada viñedo se comporta de forma diferente y la duración del periodo de fruta fresca y de fruta madura varía dependiendo de diferentes factores. Por eso es importante que los bodegueros corroboren de forma empírica cómo evolucionan sus uvas.

Dependiendo del vino al que estas se destinen, es decir, del vino que una bodega en cuestión tenga en mente, se necesitará fruta fresca o fruta madura. “Los vinos jóvenes y de crianza corta se elaboran con fruta fresca”, explica. Es el caso, por ejemplo, de Raíz 9 Meses.

En cambio, los vinos de crianzas más largas se crean con fruta madura, que envejece mejor. Es el caso de Raíz de Guzmán Crianza, Raíz de Guzmán Reserva y Raíz Profunda. “La fruta fresca se diluiría en una crianza larga”.

Artículos relacionados:

Arranca la vendimia 2018 en Bodegas Raíz de Guzmán.

Raíz de Guzmán, galardonado con 4 Premios Zarcillo 2018.

La vendimia 2017 en Ribera del Duero.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *