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Los tipos de vinos Ribera del Duero (en función de su crianza)

En función de su crianza, podemos hablar de 4 tipos de vinos Ribera del Duero. Te explicamos las particularidades de cada uno.

Raíz Profunda - Ribera del Duero

 

Raíz Profunda - Ribera del Duero

Ya te hemos explicado anteriormente cómo son los vinos Ribera del Duero: vinos tintos o rosados producidos en la zona demarcada por la Denominación de Origen, con un mínimo de un 75% de uva tempranillo (aunque en Raíz de Guzmán esa cifra asciende al 100%). Ahora, nos adentramos en los tipos de vinos Ribera del Duero en función de su crianza en barrica o tiempo de envejecimiento, en base a las especificaciones del Consejo Regulador.

Jóvenes

Los vinos jóvenes de Ribera del Duero no tienen por qué haber pasado por barrica. Su color suele ser rojo guinda con ribetes azulados o violáceos. Son vinos en los que los aromas primarios cobran mucha importancia, son tánicos y de acidez equilibrada.

La nueva incorporación a la familia Raíz de Guzmán, Raíz Voy Olé, es un vino joven, sin barrica. Esto significa que no es sometido a un proceso de crianza, a pesar de lo cual, es equilibrado y amable, tiene estructura y es muy versátil.

El motivo principal es la materia prima con la que se elabora, una uva de variedad tempranillo que proviene de los mejores viñedos de Raíz. Además, la fermentación se lleva a cabo en frudes de roble francés.

En el caso de Raíz 9 Meses, envejece, como su propio nombre indica, durante 9 meses. Hasta los 12 meses, se sigue considerando que el vino es joven.

Crianzas

Se trata de vinos con tonalidades picotas y tonos violáceos, con una intenso recuerdo a fruta. Esto se consigue con una crianza mínima de 12 meses en barrica de roble, de acuerdo con las especificaciones de la denominación de origen. Raíz de Guzmán Crianza eleva ese tiempo a 15 meses, y luego pasa otros 15 en botella antes de salir al mercado.

Así, el resultado es un vino tinto crianza completo y versátil, que recuerda a fruta salvaje, pero también a especias y minerales. Su carácter versátil lo hace adecuado para maridar con carnes blancas y rojas, además de pescados más grasos, como los azules (salmón, atún, trucha, anguila, pez espada o caballa, por ejemplo).

Reservas

Nos adentramos en el terreno de vinos más complejos, que en su descanso en la barrica han desarrollado aromas a fruta más madura, balsámicos y minerales. En boca presentan una mayor estructura, son más carnosos y potentes. El Consejo Regulador de la Ribera del Duero exige que un vino tenga un envejecimiento de 36 meses entre barrica y botella y que el tiempo mínimo en barrica sea de 12.

Los reservas se lanzan al mercado después del 1 de octubre del tercer año posterior a la vendimia. Su color tiende más hacia el granate y el rubí y sus aromas son más complejos. En el tiempo que pasan en barrica, desarrollan terciarios como cafés, cuero o chocolates.

Raíz de Guzmán Reserva  divide los 36 meses de crianza a partes iguales entre barrica y botella. De este modo, pasa 18 meses en uno y 18 en otro, lo que le permite ganar personalidad y untuosidad, y después continuar con esa evolución para al final estabilizarse.

Grandes reservas

Un vino gran reserva Ribera del Duero es sometido a 60 meses de envejecimiento. De ellos, hay un mínimo de 24 meses en barrica.  En lugar de un gran reserva, en Bodegas Raíz de Guzmán tenemos un vino de autor: Raíz Profunda, que presentamos como el buque insignia de la casa.

Un vino de autor es una creación estrechamente vinculada al enólogo de una bodega, un producto especial y personal que se elabora solo en cosechas de calidad extraordinaria y solo con las mejores uvas. En base a esto, Raíz Profunda es un vino complejo, potente, elegante, amplio, con volumen y un amplio retrogusto.

La importancia del Consejo Regulador

El Consejo Regulador de la Ribera del Duero establece el reglamento de la Denominación de Origen. Así, como su nombre indica, regula los parámetros para otorgar la DO a los vinos, y además se encarga de hacer las comprobaciones pertinentes.

Esto es, cada vino que se produce en cada añada se somete al control de los expertos del Consejo, que elaboran un análisis organoléptico y análisis físico, biológico y químico.

Al final, Ribera del Duero abarca vinos muy diferentes, no en vano, hay más de 1.200 marcas bajo su paraguas. Sin embargo, todos los productos que llevan el sello de la DO tienen unas características comunes, definidas en su normativa.

Además de los tiempos de crianza que mencionamos en este artículo, el Consejo establece la zona de cultivo y elaboración (Castilla y León), los tipos de vino que se admiten (en este caso, tintos y rosados), las variedades de uva permitidas y las cantidades de cada una.

La tempranillo es la gran protagonista de la Denominación de Origen, la variedad principal de todos los vinos. Para que un vino se sitúe en el marco de Ribera debe tener un mínimo del 75% de este tipo de uva, pero se admiten también cabernet sauvignon, merlot, garnacha tinta, albillo y malbec.

En Raíz de Guzmán solo utilizamos tempranillo. Con ella se elaboran los cinco tintos y Raíz Rosado.

Cómo saber si un vino es Ribera del Duero

Si un vino ha pasado los controles de calidad del Consejo Regulador, el organismo le habrá otorgado el sello, por lo que cada botella incorporará un distintivo en la parte posterior. Así es como se avala la calidad y la autenticidad de cada producto, por medio de unas pegatinas que son infalsificables.

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