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Comida rápida y vino: una pareja con gancho

El vino siempre ha sido considerado una bebida de estatus y resultaba impensable acompañarlo con ciertos platos. Hoy rompemos el mito y maridamos Raíz con comida rápida.

Comida rápida y vino

Comida rápida y vino

Llevas toda la semana esperando que llegue el viernes para tirarte en el sofá y adelantar esa serie que tanto te gusta. Dan las diez, te ruge la tripa y no tienes nada en la nevera. Ante estas ocasiones, existe una solución: la comida rápida o fast food, esa superheroína sin capa para los días en que no apetece cocinar.  

Una copa de vino puede hacer la experiencia aun mejor. Lo importante es una buena materia prima y una adecuada organización de la receta. Hoy, te dejamos las claves para que disfrutes de la comida con tu Raíz favorito.

La hamburguesa, todo un símbolo yanqui

Comenzamos con la reina de la comida rápida, la hamburguesa. Si quieres resaltar todo su sabor, te recomendamos que lo hagas con una copa de vino. Dado que su ingrediente estrella es la carne (que debe estar jugosa y sabrosa), la uva tinta es la que más realzará las sensaciones. 

Eso sí, hay que tener en cuenta la variedad de la carne para acertar en la elección del vino. Para carnes rojas como la ternera o el buey, recomendamos tintos con una crianza más o menos larga, como Raíz de Guzmán Reserva, ¡le irá de fábula!

Si por el contrario, la hamburguesa está elaborada a base de carnes blancas como el pollo o el pavo, lo mejor es buscar vinos que no enmascaren su potencial. Con un vino ligeramente afrutado como Raíz de Guzmán Rosado acertarás seguro.

Viaja a Nápoles sin moverte del sofá

La pizza… Es pensar en ella y automáticamente se nublan los sentidos y la boca se hace agua. Es un plato que admite cualquier combinación y precisamente por ello, la bebida con la que lo acompañemos debe estar a la altura. 

Y… ¿qué mejor que un vino? Pero no cualquiera vale. Para acertar hay que prestar especial atención a los ingredientes de la receta. En función de esto distinguiremos las pizzas de sabores suaves, como por ejemplo aquellas elaboradas a base de jamón york. Cuyo mejor compañero de viaje son los tintos jóvenes, como Raíz 9 Meses o rosados con cierta acidez. 

Por el contrario, para las pizzas de sabores potentes elaboradas a partir de carnes o quesos, lo mejor será escoger vinos con cuerpo, untuosidad y cierta crianza que potencien el sabor de sus componentes. Un acierto seguro es Raíz de Guzmán Crianza.

¿Quién dice no a un hot dog?

El perrito caliente es otro de los grandes clásicos de la comida rápida americana. Consta de dos componentes principales: pan y salchicha. Dicho así suena muy simple, pero hoy día existen propuestas de todo tipo capaces de convertirlo en una comida gourmet.

Sin embargo, si eres de las personas más tradicionales que prefieren el clásico hot dog a base de salchicha tipo Viena o Wurst, necesitarás un vino que ensalce las características, sin llegar a sobrepasarlas. En estos casos, el más recomendable es Raíz de Guzmán Crianza.

El Lejano Oriente más cerca que nunca

La comida asiática es una de las que más ha irrumpido en Occidente, especialmente la japonesa, donde el sushi cobra especial protagonismo. 

Las variedades de esta joya de la cocina japonesa son inmensas: makis, nigiris, temakis, uramakis… así como las posibilidades de maridaje, desde bebidas de arroz fermentadas como el sake, hasta vinos de todo tipo.

El sushi se caracteriza por ser una comida delicada y por tanto, el maridaje no debe imponerse sino actuar en armonía. La idea principal es equilibrar la grasa y la proteína del pescado con la acidez del vino. Para conseguirlo, Raíz de Guzmán Rosado es el compañero perfecto.

Adéntrate en el México más profundo

La comida mexicana se caracteriza por su gran cantidad de especias, a cada cual más picante. Tacos, nachos, burritos… Su oferta gastronómica no te dejará indiferente. Para acompañarla, en esta ocasión, dejemos a un lado el tequila y descorchemos un tinto. 

Dado el carácter y personalidad potente de esta comida, necesitamos un vino que no se quede corto, de baja graduación alcohólica y cierta acidez para evitar que la suma del picante y el alcohol se conviertan en un inconveniente a la hora de calmar el paladar. 

¿Lo mejor? Optar por vinos blancos, rosados y tintos afrutados. Desde nuestra experiencia te recomendamos Raíz Voy Olé, una explosión de fruta que te permitirá disfrutar conjuntamente de la comida mexicana.

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